domingo, 13 de febrero de 2011

Retrato de una mente psicópata

“Lo primero que deben saber sobre mí es que soy un asesino, no lo hago porque crea que hago una labor divina ni por un odio xenofóbico, no solamente lo hago por entretenerme, lo considero un arte; lo segundo, escribo esta nota con el único propósito de alcanzar la comprensión, el entendimiento de parte de la gente hacia mi obra, esa es mi obsesión; tercero, no me considero un psicópata, porque un psicópata lo hace por el placer de matar, en cambio para mí, matar es solo un medio para encontrar mi lienzo, es solamente la primera parte de mi obra, luego dibujo con un bisturí ( me gusta considerarlo mi pincel) sobre sus cuerpos inertes lento y pacientemente para conseguir el acabado perfecto en los cortes gracias a su rigidez, ¿lo ven?, es arte no un simple fetiche, no soy otro demente, soy un artista único en mi clase; cuarto he esperado tanto tiempo para mostrar mi colección porque tenía que encontrar los lienzos perfectos, la mayoría de los lienzos de mi colección son mujeres jóvenes que contacte en el gimnasio, la firmeza en los músculos era primordial, pero también hay hombres en mi colección, me pareció importante la variedad, sé que sabrán apreciarlos mis gustos personales jugaron un rol importantísimo en la selección de los mismos.

Es hora de hablarles sobre cómo inicié esto, hace poco menos de 2 años mientras cocinaba al lado de mi pareja le cause un pequeño corte en la mano, al principio no le presté atención pero poco a poco me di cuenta que la cicatriz era uno de los trazos más bellos que había visto, me comencé a obsesionar con la idea y sin darme cuenta durante nuestros encuentros sexuales procuraba hacer una herida en algún lado de su cuerpo, hasta que finalmente sin darme cuenta le había cortado la yugular causándole una hemorragia y la muerte, mientras pensaba en que hacer arrastre el cuerpo hasta el sótano que había sido acondicionado y era un gigantesco congelador donde guardábamos carne y otros alimentos, quien iba a sospechar que ese sería el lugar de mi inspiración, casi de forma impulsiva comencé a dibujar trazos con el mismo cuchillo con el que ataque en primer lugar, al terminar me di cuenta que eso era lo que quería hacer con mi vida, quería ser artista.

No pienso relatar la historia detrás de cada una de mis obras porque les quitaría el misterio, les quitaría el alma, además lo periódicos y la televisión sabrán hacerme buena fama, también sé que ellos contactarán a críticos de arte y poco a poco me ganaré un nombre, algún día viviré para siempre, escucho el sonido de sirenas cada vez con más frecuencia, sé que ya saben de mí, y sin darme cuenta he seguido un patrón, por lo que en cualquier momento deben entrar, algún día viviré para siempre, pero por ahora solo debo terminar de pintar mi obra número 20, es una bella joven, alta, delgada, unos ojos preciosos, lástima que perdieran su luz hubieran enaltecido mi obra final, pero estoy bastante contento, algún día viviré para siempre, hoy tomaré el veneno que está en un vaso cerca mío, solo bastarán 30 segundos para morir, nadie es famoso mientras está vivo,  he colgado mi última obra en la pared, sé que tal vez no me comprendan al principio, pero se tarde o temprano alguien me recordará por esto, y seré inmortal...."